31 October 2016

En el año 2010 se celebró el FOSS4G en Barcelona, la conferencia anual más importante sobre tecnologías de información geográfica de software libre. Como la gente del software libre somos así de abiertos, nos va la marcha y nos gusta debatir, la empresa americana ESRI, multinacional que lidera el mercado de las aplicaciones de SIG de escritorio con una solución privativa, en una palabra para que se me entienda: El Microsoft del mundo de la información geográfica, participó como patrocinador, lo que le dio derecho a tener su stand y a dar una de las charlas plenarias.

En esa charla Michael Gould, dijo una frase que se quedó grabada entre todos los asistentes y que fue la comidilla durante mucho tiempo: “ESRI is Open”, creo recordar que incluso aparecía escrita como el único texo en una de las diapositivas. El estruendo en la sala fue considerable, el turno de preguntas fue calentito y los corrillos de después intensos, por no hablar del Twitter.

Pero lo cierto es que desde aquel momento la estrategia de esta empresa ha sido la de repetir ese mantra una y otra vez, en público y en privado, desde conferenciantes hasta comerciales. Incluso hasta el punto de que cuando la Xunta de Galicia elegió esta solución como sistema corporativo, un alto responsable en una reunión me dijo que por qué nos quejábamos, si era abierto. Hace poco a través de Twitter también tuve una discusión con una persona de ESRI sobre lo “abierto” de sus soluciones y el caso particular de la IDE de A Coruña.

Pero qué es abierto? La pregunta del millón. Según se puede leer en su web, por ejemplo, su solución implementa todos los estándares abiertos, se puede usar para compartir datos abiertos, tienen no se cuantos proyectos liberados como software libre, colaboran con muchos proyectos de software libre… para, para que igual es verdad, igual ESRI is Open…

En realidad, cuando dicen todo esto, sólo dicen verdades a medias. Por supuesto que implementan todos los estándares abiertos y claro que se puede usar su solución para ofrecer datos abiertos, faltaría más. La parte que no cuentan es que la tecnología que hace posible todo eso es privativa, sólo la tienen ellos. Para usarla deberás pasar por caja vía licencias generando una dependencia total y absoluta. Implementan todos los estándares abiertos, claro faltaría más, necesitan ser compatibles con ellos, para que cualquiera que tenga datos en esos estándares pueda usar su solución. La parte que no cuentan es que además de los abiertos, tienen los suyos propios, que son cerrados, y que son los que sus soluciones usan por defecto, generando dependencias, ya que si luego quieres cambiar tienes un problema para migrar los datos.

Liberan muchos proyectos de software sí, pero… ¿qué liberan? Desde luego sus productos estrella, esos que llevan muchos años dándoles dinero por vender cajas no. Y conste que este modelo de negocio es lícito, y que su solución estrella es un gran producto, pero no es Open. Todo lo que liberan en realidad son pequeños proyectos que no sirven de mucho si detrás no tienes sus grandes soluciones. Es un tema méramente cosmético.

Para mucha gente puede resultar chocante el por qué desde el software libre se ataca siempre a este tipo de empresas por un modelo de negocio que en el fondo es lícito. Bien, es lícito, pero cada uno es libre de expresar lo que desde su punto de vista ético cree que es mejor, bien sea cuando se habla de modelos económicos, de alimentación, en la agricultura o en este caso sobre el software. Eso no le quita legitimidad a lo otro, ni impide que quien quiera, como cliente, elija entre uno u otro. Salvo, para mí, cuando el cliente es una administración pública, porque en ese caso en realidad los clientes somos todos, porque lo pagamos con dinero público que viene de tus impuestos y de los míos. Ahí sí que creo que como administración no se pueden elegir modelos que generan dependencias y que no son abiertos y libres en todos los aspectos.

Share on twitter



blog comments powered by Disqus