29 April 2017

Mayo es sinónimo de que empieza la temporada de triatlón, así que aquí estamos, a menos ya de dos meses del ironman preparados para empezar las competiciones.

Como el trabajo gordo del entrenamiento ya está hecho, o debería al menos, ahora lo que toca es empezar a coger esa chispa que da la competición, a probar y pulir algunos detalles, alimentación, bici y resto de equipamiento para tomar las últimas decisiones de cara a ese día.

Al final me ha costado definir el calendario final, de hecho este es el tercer post que dedico a esto, pero al fin ya la tengo claro, al menos en cuanto a los triatlones. De aquí al 25 de Junio participaré en las siguientes pruebas:

  • Triatlón sprint de Oleiros - 13 de Mayo
  • Triatlón olímpico sin drafting en Sanxenxo - 21 de Mayo
  • Triatlón Atlántico en Baiona, olímpico sin drafting - 4 de Junio

La primera toma de contacto será cerquita de casa, con un distancia sprint que no me va nada, demasiado explosivo, y teniendo en cuenta que soy mal nadador saldré retrasado del agua y no cogeré un buen grupo en la bici. Lo único bueno es que el circuito de bici es duro, con mucha cuesta, lo cual me favorece, pero aún así sólo es una toma de contacto, volver a verse metido en una competición, con mucha gente en el agua, volver a practicar transiciones, aunque en el ironman no es que vayan a ser muy decisivas.

Las otras dos ya son una distancia que me va un pelín más, además al ser sin drafting podré usar la bicicleta del ironman y probar cosas. Por fechas coinciden bastante bien, con dos semanas entre los olímpicos y tres semanas desde el último hasta el ironman.

Finalmente he desechado la idea de hacer un medio ironman antes, sobre la cual ya no estaba muy convencido en un principio. Competir al máximo en un medio ironman supone ciertas necesidades de recuperación, que implica dejar un poco de lado los entrenamientos, en una última fase donde es importante afinar. Ya he hecho 2 medios así que ya sé lo que son y como reacciona mi cuerpo. Podría ser interesante de cara a comparar el estado de forma actual cogiendo de referencia los tiempos en los medios del año pasado, pero le doy más peso a lo anterior.

Otra prueba que finalmente descarté es la vuelta a Lugo, que me apetecía bastante y que viene bien por la importancia del ciclismo en un ironman, pero le he ido perdiendo las ganas. Por un lado me apetece vivirla de otra manera, sin tomarla sólo como un entrenamiento, sino disfrutarlo como una prueba a la que darle más importancia. Por otro lado prefiero aprovechar para entrenar más con la bicicleta de contrarreloj que será la que use en el ironman.

Todo esto al final no son más que ideas, que creo que son buenas para mí, fruto de lo que voy aprendiendo y de poco a poco conocer más y más a mi cuerpo. Por ganas seguramente haría un montón de pruebas más, y si no tuviese un objetivo muy claro en la temporada intentaría ir a cualquier competición que me apeteciese sin pensarlo, pero el hecho de tener un objetivo claro hace que inevitablemente intente pensar en el calendario pensando en él.

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